Análisis de Mario vs. Donkey Kong

6–10 minutos

Fontanero KONGtra gorila

Mario vs. Donkey Kong es un remake del juego original lanzado para Game Boy Advance en 2004. KONGcidencia o no, sale en su 20 aniversario. Como el original, este remake está desarrollado por Nintendo Software Technology (NST), una subsidiaria de Nintendo ubicada en Redmond, Washington (Estados Unidos).

Si alguien llega este juego pensando que va a ser un plataformas de Mario convencional, y ese «contra Donkey Kong» del título le suena a los combates frenéticos que ambos mantenían en la película, se equivoca. Mario vs. Donkey Kong es un juego de puzles de habilidad que evoca una forma de entender los videojuegos muy clásica: es un juego de esos de «pasarse pantallas». Pero literalmente, porque lo habitual es que puedas ver prácticamente todo el nivel en pantalla de un vistazo. El juego se acerca más al primer juego de Mario y Donkey Kong, el arcade original de 1981, que a cualquier Super Mario Bros. De hecho, la premisa del juego ya evoca esos orígenes de Mario y Donkey Kong inspirados en Popeye. Aquí Mario de repente tiene una fábrica de Minimarios de juguete, Donkey Kong se encapricha con esos juguetes, porque ya tiene plátanos de sobra y decide irrumpir en la fábrica de Mario y robar los Minimarios, por lo que Mario va tras el para recuperarlos. Todo recuerda estos episodios de series de animación como Popeye, en los que de repente un personaje ahora se dedica otra cosa completamente diferente y solo se aplica a ese episodio.

De hecho, a nivel de trasfondo, de lore, no sé si este juego tiene mucho sentido, porque el Donkey Kong del arcade original es Cranky Kong. ¿Y este Donkey Kong se supone que es el Donkey Kong actual? O no, no sé, pero bueno, realmente podemos considerarlo una secuela de Donkey Kong para Game Boy, ese juego de 1994 que siempre estoy reivindicando: un título que ya era una reimaginación o continuación del arcade de Donkey Kong original de 1981. Ese Mario primigenio del universo KONGpartido con Donkey Kong se comporta de manera diferente al Mario de Super Mario Bros. En Mario vs. Donkey Kong se nota esa diferencia en las habilidades y limitaciones de Mario: no corre como en un Super Mario Bros. y de hecho no hay botón de correr, sino que se desplaza caminando, más bien despacio. Puede hacer el pino, lo que le permite bloquear ciertos obstáculos que vienen desde arriba, y puede dar saltos mortales, agarrar y lanzar a ciertos enemigos, muy al estilo de Super Mario Bros. 2. Como es de esperar, el juego está lleno de referencias al Donkey Kong original para recreativas y sus secuelas, y no sólo en aspectos como las melodías y los sonidos, sino también en mecánicas específicas: por ejemplo, aparece el martillo que Mario puede recoger para derrotar enemigos, y también puede trepar por lianas y hacer caer frutas sobre los enemigos como en DONKEY KONG JR.

El juego tiene una estructura muy clara: cada mundo consta de 8 niveles; 6 principales y 2 especiales, y cada uno de los principales se divide en 2 secciones. En la primera hay que conseguir una llave para abrir una puerta y acceder a la segunda sección, en la que el objetivo es conseguir el Minimario. Una vez superados los 6 niveles principales, hay un nivel diferente en el que el objetivo es guiar a los Minimarios conseguidos hasta una caja de juguetes, abriendo camino para que avancen siguiendo a Mario. El último nivel de cada mundo es un KONGbate contra Donkey Kong, y a pesar de que el juego se titula Mario vs. Donkey Kong, los cara a cara entre ambos personajes no son precisamente el punto fuerte del juego. Los enfrentamientos no están demasiado inspirados y destacan por su simpleza: la mayoría se limitan a esquivar proyectiles hasta que aparece un barril o similar que lanzar a Donkey Kong y repetir el proceso.

El diseño de niveles es, sin duda, KONGcienzudo: cada uno implica jugar con todo tipo de mecanismos, como interruptores de colores que activan y desactivan ciertos bloques del mismo color; constantemente se van introduciendo mecánicas y peligros propios de cada mundo, enemigos que Mario puede utilizar para abrirse camino, por ejemplo Bob-ombs con los que es posible reventar paredes, o Shy Guys que pueden ser arrojados sobre fosos de pinchos y después utilizados como punto de apoyo móvil para atravesar esos puntiagudos caminos. A veces el desafío no está solo en alcanzar un punto del nivel, sino en conseguir retroceder después hasta el inicio con un objeto como una llave, o conseguir los coleccionables opcionales de cada nivel, tres paquetes de regalo.

Hay que destacar que el juego incluye dos nuevos mundos, ampliando los 6 del juego original a 8. Los mundos añadidos han sido integrados en la campaña intercalándolos con los mundos originales, en lugar de ser ofrecidos como extras en un menú aparte al finalizar el juego, como cabría esperar. Ambos mundos aportan nuevas ambientaciones y mecánicas: en el parque de atracciones hay flores que expulsan aire como ventiladores y pueden impulsar a Mario en otras direcciones o bloques de teletransporte de colores, mientras que el mundo nevado está cubierto de hielo resbaladizo, estalactitas… a nivel de diseño, las adiciones están a la altura del plantel original de niveles y en absoluto desentonan con el resto ni parecen introducidos con calzador: quien no conozca el juego original no notará que son niveles añadidos.

El remake introduce varios cambios y novedades más, como un estilo de juego relajado: un modo en el que Mario reaparece en el mismo punto tras sufrir daño y elimina el límite de tiempo para superar los niveles. También han cambiado las fases de bonificación, aunque no su objetivo: siguen permitiendo acumular vidas extra, en tal cantidad que realmente el sistema de vidas extra carece de demasiado sentido en el juego, y podría haber sido suprimido, tal y como ha desaparecido el sistema de puntuación del juego original. Otro los principales añadidos es un modo cooperativo para dos jugadores en local. La segunda persona juega como Toad, que tiene las mismas habilidades que Mario, aunque se añade una cerradura extra en la puerta de cada nivel, obligando a conseguir una llave más, esta de color plateado. Tras haber jugado unos cuantos niveles en cooperativo, la sensación es que realmente se puede cooperar, cada nivel requiere coordinación: que una persona se quede junto a un interruptor para activar el mecanismo que permite que el otro personaje siga avanzando… ayuda poder rebotar sobre la cabeza del otro personaje para alcanzar mayor altura. El juego puede parecer fácil y corto: es posible completar cada mundo al 100% en unos 20-30 minutos, por lo que entre 4 y 5 horas es perfectamente posible haber completado la aventura principal… al menos la primera parte, porque hay mucho más juego del que parece: tras los créditos, el juego continúa desbloqueando multitud de niveles mucho más desafiantes. Nintendo, como de costumbre, ofrece un juego muy accesible que también incluye desafíos realmente exigentes para jugadores avezados.

La otra gran novedad de esta nueva versión de Mario vs. Donkey Kong para Nintendo Switch es, obviamente, una renovación audiovisual que le sienta realmente bien al juego: el título original usaba sprites prerenderizados, que pese a su vistosidad, podían llegar a desentonar con el estilo característico de los juegos de Mario. En esta ocasión tenemos un aspecto visual y unos modelados que remiten a juegos como Super Mario 3D World. Además, Nintendo ha contado con el mismo compositor de la banda sonora del juego original y del resto de la serie Mario vs. Donkey Kong: Lawrence Schwedler, del departamento de música de DigiPen, un instituto tecnológico también de Redmond. Schwedler ha podido reimaginar las melodías creadas hace 20 años y es una banda sonora jazz realmente agradable. Lo cierto es que no es muy del estilo de las bandas sonoras típicas de Mario, pero contó con el visto bueno de Koji Kondo y, como no, incluye muchos guiños sonoros al arcade Donkey Kong original. Invita a seguir escuchándola fuera del juego. Por cierto, la voz de Mario en este juego sigue siendo la de Charles Martinet, no la de su sucesor Kevin Afghani, no sabemos si por ser fieles al juego original (que incluía clips de voz de Mario de Charles Martinet) o porque quizá el juego ya estaba terminado antes del cambio de actor de voz pese a que haya sido lanzado posteriormente.

KONGclusión

Es importante tener en cuenta que no es un juego convencional de Mario o Donkey Kong, sino un tipo de videojuego más clásico, pero muy bien diseñado: similar al estilo «videojuguete» de Captain Toad: Treasure Tracker. La principal pega que le pongo son los jefes, pero realmente creo que es un buen juego y un buen remake que cuida escrupulosamente la esencia del original pero actualizando lo necesario y añadiendo extras que se agradecen bastante. Si jugaste el original y te apetecer revivirlo o tienes ganas de una experiencia de videojuego clásico, Mario vs. Donkey Kong es más que reKONGmendable.

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He utilizado un código de descarga de Mario vs. Donkey Kong facilitado por Nintendo Ibérica para la realización de este contenido.