Unos datos sobre Minabo
Últimamente he estado jugando con Minabo. Me refiero a Minabo: A Walk Through Life, un videojuego desarrollado por el estudio español DevilishGames, diseñado por Anaïs Salla y David Ferriz. Voy a intentar explicar las sensaciones que he experimentado con Minabo entre manos.
Seguramente que hayas escuchado cosas sobre Minabo porque el título del juego se ha convertido en meme en los países hispanoablantes. Ha dado mucho juego y ha servido para llamar la atención y provocar muchos titulares con dobles sentidos y juegos de palabras. Pero detrás del meme hay un juego con un mensaje serio y profundo. Es un simulador social: como dice el título completo del juego, A Walk Through Life, es un “paseo a través de la vida”. Tiene un aspecto artístico llamativo, muy colorista, puede parecer un juego simpático sin más, pero es una metáfora de la vida. Con todo lo que eso implica.
Los personajes que protagonizan el juego son nabos, y al principio tu nabo, o tu Minabo brota de la tierra. Es un bebé nabo y, le puedes poner nombre: a Minabo le he puesto el nombre Kong.
No controlas directamente a tu nabo con la palanca, sino que sirve para elegir con qué nabo interactúas. Hay tres interacciones básicas, como hablar, aunque no hay diálogos, porque sólo hacen soniditos, o una interacción física, como un abrazo, dar la mano… Manteniendo presionado el botón B o presionándolo continuamente el nabo anda o corre. Cuando acaba de nacer, el nabo avanza muy despacio por la vida, y más adelante empieza a caminar, puede correr… y la vida te da la impresión de que avanza más rápidamente, como sucede en la realidad. Los primeros nabos que encuentras en tu camino son tus progenitores. Puedes interactuar con ellos, o ingnorarlos, como con cualquier otro nabo con el que te vayas encontrando. Tu nabo y todos los nabos se desplazan hacia la derecha sin posibilidad de retroceder, es la línea de la vida, todo el mundo avanza sin parar en la misma dirección. Con esas simples interacciones, puedes hacer amigos, pareja, tener retoños, ver cómo otros personajes mueren por el camino… puedes vivir tu vida teniendo un montón de amigos pero ningún romance, puedes tener retoños pero apenas prestarles atención, puedes tener un único romance y pareja que te acompaña toda la vida, puedes preocuparte más de encontrar nuevos romances que de cuidar de tus retoños… hasta que tu nabo muere. Esto es básicamente la vida, y también Minabo.
Con las distintas interacciones van subiendo o bajando tres estadísticas: contacto físico, intimidad y pertenencia. También hay una barra de esperanza de vida. Es curioso porque para diseñar esto los desarrolladores fueron asesorados por una psicóloga. Y en ciertos momentos aparece Topota, un topo que te va persiguiendo, una metáfora del estrés. Puedes tener mascotas, unos rábanos… Y no hay enemigos como tal, pero otros nabos pueden ser hostiles hacia ti, puedes hacer enemigos sin pretenderlo como consecuencia de ciertas decisiones: tener un amigo o pareja al que has dejado de prestar atención, un desconocido con el que has sido demasiado insistente hablando o intentando tener contacto físico… Hay ciertos objetos, como manzanas, que pueden aumentar la esperanza de vida de tu nabo o la de otros nabos, puedes elegir si comerte la manzana o dársela a otro nabo, hay unos sombreros especiales, con varios efectos.
¿Y cómo de largo es Minabo? El juego consta de un modo Misiones, y hay que completar las cinco primeras para poder desbloquear el modo Vida Libre. Inicialmente los desarrolladores iban a incluir sólo el modo Vida libre, pero las misiones te ayudan a comprender cómo funciona el juego y sus interacciones. Te proponen conseguir ciertos objetivos en la vida: por ejemplo, hace 3 amigos, tener pareja y llegar a vivir un determinado número de años. El modo Vida Libre puede ser interesante para jugar planteándote distintos enfoques de vida: por ejemplo, vivir intentando tener muchos romances, o hacer muchos amigos, o centrarte en tu familia, vivir una vida completamente, solitaria, o intentar buscar un equilibrio, entre desarrollo personal, familia, amigos… que es muy complicado, y creo que es ahí es donde destaca el juego, en que puedas establecer paralelismos entre el juego y la vida. Darte cuenta de que no puedes hacerte amigo de todo el mundo, ni llevarte bien con todo el mundo. Que si descuidas a tu pareja o a tus amigos los vas a perder… Una sesión de Minabo no dura mucho, unos 15-20 minutos, más tiempo diría que cansa un poco.
He de decir que me he encontrado con algunos errores en el juego, con bugs, con cuelgues, situaciones en las que el juego se bloqueaba y no podía avanzar. Esperemos que los arreglen porque supongo que no serán una metáfora de los problemas inesperados y frustraciones de la vida.
Minabo puede ser duro. Porque cuando tu nabo muere, en tu lápida aparece un resumen de su vida, de tu vida: puede ser demoledor leer que tu nabo se valía por sí mismo pero murió solo y sin alcanzar sus metas en la vida. Honestamente, creo que en Minabo no hay que buscar un juego con grandes mecánicas, sino una experiencia.
KONGclusión
Creo que la primera experiencia puede hacerse extraña, o que directamente no lo entiendas, o no te guste, pero creo que cuando entiendes la propuesta, la experiencia que te proponen, puedes entretenerte mientras haces una simulación de la vida de la que puedes extraer ciertas reflexiones interesantes. Creo que es mejor la metáfora y el mensaje que el propio juego en sí y sus mecánicas. Me cuesta recomendarlo como juego, pero sí creo que puede ser una experiencia curiosa y que pese a su simplicidad consigue sorprendentemente bien transmitir ese mensaje, esa metáfora de la vida. En definitiva, que jugar con Minabo unos minutos de vez en cuando puede ser una experiencia relajante, aunque creo que se le saca el jugo demasiado pronto.
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He utilizado un código de descarga de Minabo: A Walk Through Life facilitado por ICO Partners para la realización de este contenido.